Las clínicas veterinarias tienen una ventaja regulatoria frente a la salud humana: los datos del animal no son datos personales. Pero los del dueño sí — y ahí está la LFPDPPP. La buena noticia: el retorno de la IA está en lo operativo. Lo vemos con osFoundry y dgm. Casos típicos o posibles; esto no es asesoría legal.

El marco: el dato del dueño, no el del animal

  • Datos del animal: no son datos personales.
  • Datos del dueño: nombre, contacto, pagos → sujetos a la LFPDPPP; la clínica es responsable del tratamiento.
  • Uso de IA de terceros con datos del cliente = encargo/tratamiento con contrato.

Casos de uso (con revisión)

  • Agenda y recordatorios (vacunas, revisiones).
  • Atención al cliente y presupuestos.
  • Documentación e historiales.

Dónde encaja osFoundry

osFoundry es una capa de orquestación agnóstica con residencia en México o autoalojamiento. Lee La automatización de procesos con IA: guía práctica (México).

Cómo te ayuda dgm

dgm monta el marco (protección del dato del dueño, contrato de tratamiento) sobre tus flujos. La clínica es responsable del tratamiento de esos datos. Un diagnóstico de $7,900 MXN define el alcance; la implementación es de $74,900 MXN/mes, sin costo por usuario.